ENCHUFISMO: O CÓMO OBTENER TU TRABAJO CON POCAS LUCES Y MUCHA CHISPA.
Seguramente en no pocas ocasiones te habrán enseñado a configurar un 'Currículum', en otras te habrán hablado de aconsejadas prácticas de coaching proactivo, o algo así, para convencer a sesudos entrevistadores. Pero el porque nadie la sabe. Pasan los años, pasan las generaciones, y llamarse 'Pérez de cuál' o ser 'Amigo de Antoñito Timosol', es muchísimo más útil que sacarse el First Certificate en una Isla del Pacífico Oriental.
Lo que hoy les voy a contar está basado en hechos reales, hechos que con probabilidad vuelvan a repetirse después de este período que se conoce como 'Paz Armada', o 'beneficencia electoralista'.
Corría el año 2012 en un lugar de cuyo nombre si me quiero acordar, llamábanle Lugo a tan ignominioso lugar. Allá, donde reinaba la tranquilidad, un día cierto hombre decidió montar un Hospital. El anterior se hallaba en la semirruina, los servicios no estaban garantizados y posiblemente hubiese corrido la misma suerte que su homónimo arquitectónico:
El Hospital de Valdecilla en Santander sufrió un derrumbe en el '99 ocasionando 4 muertos.
Las crónicas así lo contaban:
Por el momento no se han determinado las causas del accidente. El presidente ejecutivo del Insalud, Alberto Núñez Feijoo, que viajó a Santander con el ministro de Sanidad, José Manuel Romay Beccaría, aludió como posible causa del desplome a los fuertes vientos -que llegaron en algunos momentos a los105 kilómetros por hora- y a la lluvia, 30 litros por metro cuadrado. En todo caso, el Ministerio abrirá una investigación sobre lo sucedido y acometerá de inmediato la reparaciones.
La noticia de una nueva edificación no parecía mala para el pueblo lucense, que clamaba desde hace años nuevos servicios. Así el conocido como 'Xeral' pasó a ser historia y nació el nuevo 'HULA', Hospital Universitario Lucus Augusti, casi llamado 'CHULA', pero parece que lo de complejo se quitó del nombre para atribuírsele a un proyecto que todavía en la actualidad está inacabado.
A día de hoy nos seguimos preguntando donde se ubica la llamada 'Unidad de Radioterapia', o porque ciertos servicios y camas se encuentran sumidos en la absoluta inactividad. Pero el caso no acaba aquí, retomando el aspecto primero de esta crónica hemos de hablar de una nueva especie surgida del desfalco y la desconsideración laboral.
Al defensor de lo público no le faltarán apoyos, al defensor de lo público filtrado, yo mismo seré quien le ponga una cerilla en el dedo por cometer semejante desfalco hacia el trabajador.
El caso que os quiero contar tiene otros protagonistas, que bien podrían haber sido sacados de una novela de Mario Puzzo. En el complejo verdadero de la sanidad lucense, otros actores jugaron sus cartas. Resulta que la situación de la mudanza de un hospital a otro no fue del todo pacífica. Además de los antiguos trabajadores del Hospital Xeral-Calde, se unieron al tren del cambio, los trabajadores del privado Hospital de San José. Este había concentrado una serie de servicios, afianzados para mantener a un elenco de personas que habían entrado bajo el táctil método de 'a dedo'. Ya en tiempos de Paco de Ferrol, uno podía meterse en aguas de triunfo, con el simple hecho de ser familiar o allegado de los primigenios de esta factoría eléctrica. La tradición del 'amiguismo' fue heredada generación tras generación hasta los tiempos del ahora, pasando por gobiernos de todos los colores, la alineación titular de los 'sanjosinos' siguió sin modificaciones, siendo mantenida durante todo este tiempo por el oficio de la Ilma. Deputación de Lugo.
Por las crónicas mediáticas, es bien sabido, que la sanidad está sufriendo un recorte imparable. Este se manifiesta en los servicios y en el personal, que ve como sus condiciones laborales merman día a día. Pero parece que en esta 'tierra quemada' algunos han sabido sacar provecho.
Con el cambio de emplazamiento, los señoritos y señoritas josefinos lograron acceder a los mejores puestos, aquellos de recomendación interna, solo con el poder de la palabra y la cara dura que los caracteriza. A esto hay que unirle, que en su calidad de funcionarios de vaya usted a saber qué, siguen cobrando los 'pluses' de productividad como en la época de bonanza. Si alguien encuentra explicación a la situación siguiente, por favor, remítame un comentario rapidamente y me aplicaré el cuento.
Resulta ser que si uno es enfermero, con 20 años de antigüedad, en rango de disciplina acordada; verá mermado su período vacacional en los próximos meses, pasando de gozar de un mes a veinte días; reducirá todo lo alcanzado durante sus trienios anteriores y en navidad, pues en navidad a comer al pueblo, que las pagas son mérito de otros.
Si por el contrario es uno de los afortunados increíbles que vive bajo el antiguo régimen gozará de las mismas condiciones que antes, tendrá valor a protestar si le tocan un pelo, porque en la corrupción no hay líderes, solo unión para que nada quede destapado. Además podrá derrapar por los pasillos, beberse todas las coca-colas de la máquina; ya que el trabajo asignado será de una carga igual o superior a la de la digestión.
Mientras tanto el silencio político y sindical, verá de donde viene el cable del enchufe. No llamará al electricista, intentará arreglarlo, se comerá un calambrazo y pensará que habrá sido culpa del sistema. Ese maldito sistema al que cada vez se le funden más los plomos.
Creo que esto se veía venir, lo peor no es eso, lo peor es que se volverá a ver muy de cerca, tanto que quede desenfocado y uno pensará que es miope perdido.
Y les prometo que de todo esto, solo se la superficie, otros conocen la piel y el contenido, pero no quieren quitar la cobertura, no vaya ser que caigan unas gotas y puedan chupar.
Hoy tenemos un gran motivo para recuperar en este espacio el apartado cinematográfico. El incidente que se desencadena este texto debemos encontrarlo en la 'XXXIV Semana Internacional de Cine de Autor' celebrada en la ciudad que me mima y me acoge: Lugo.
Se hace necesario entonces hablar de este evento. Culturalmente la sociedad está completamente apalancada, respondiendo solo a los designios del papel moneda, sacar adelante este tipo de proyectos se hace sumamente dificultoso. A esto hay que añadirle que nos encontramos delante de una muestra atrevida, lanzada hacia la defensa del concepto de 'autor', tan problemático para un público semianalfabeto en cinematografía. Estos valientes confrontan además el duro trabajo de exhibir y distribuir cine en Lugo, territorio pequeño donde los haya. El mérito de todas estas acciones recae el el Grupo Fotocinematográfico Fonmiñá, con base establecida en la ciudad amurallada, que lleva desde los años 70 activo en estas andanzas. Toman su nombre de uno de los enclaves más maravillosos de nuestra tierra galaica, Fonmiñá; allá donde se sitúa la aparición del Río Miño después de su nacimiento en el Pedregal de Irimia.
Lo cierto es que el equipo liderado por Xulio Xiz ha puesto toda la carne en el asador, auna sabiendas de que los tiempos no están para muchas comilonas. Por motivos laborales, solo tuve la oportunidad de asistir a las sesiones que se proyectaban el sábado, y como quien no quiere la cosa me vi envuelto en un ritual de iniciación a la cinematografía hebraica, justamente un 'sabbat', el apreciado día del descanso según la tradición judía.
El título elegido para cerrar la Sección: 'O mellor do ano' fue: El viaje del director de recursos humanos. Con casi media entrada en el vetusto Auditorio Gustavo Freire de la capital lucense, me dispuse a contemplar un filme al que acudía no sin cierta preocupación, partida por prejuicios que a continuación explicaré. El estado territorial e histórico de Israel es una traba psíquica que impide afrontar con ligereza cualquier producto audiovisual de su autoría. Uno piensa en las crónicas mediáticas palestinas, en las narraciones del Holocausto, y se le pone la piel de punta por partida doble. Pero la cultura va mucho más allá, trasciende los límites de la moral y la política y nos deja espacio para la imaginación, venga de donde venga.
Como argumento el filme cuenta lo siguiente:
El director de recursos humanos de la mayor panadería de Jerusalén tiene problemas. Se ha separado de su esposa, se ha distanciado de su hija y está atrapado en un trabajo que odia.
Cuando una empleada extranjera de la panadería muere en un atentado suicida, un diario local acusa a la empresa de falta de humanidad e indiferencia. Se descubre que nadie en la panadería se había dado cuenta de la ausencia de la mujer. La dueña de la panadería manda al director de recursos humanos a una misión para enderezar la imagen de la empresa.
Así empieza un largo periplo desde las místicas calles de Jerusalén como punto de partida hasta las heladas carreteras de Rumanía en busca del pueblo de Yulia, una mujer a la que no conocía, pero a la que empieza a admirar.
Encabezando un extraño grupo compuesto por el rebelde hijo de la fallecida, un periodista latoso que “cubre” el viaje, una cónsul muy peculiar, un viejo conductor y un ataúd, redescubre algo de la humanidad que había perdido y el gusto por los “recursos humanos”.
El antihéroe rumano con su padre, en relación poco afectiva.
La historia discurre a través de temas como son la interferencia territorial entre naciones, discutiendo el papel que desempeña Israel como bandera occidental asentada en territorio oriental. Este debate tiene como contexto Rumanía, al tratarse esta de una coproducción rumano-israelita, una aventura bastante peculiar. Nos encontramos delante de una narración que se aproxima a la 'road-movie' con un movimiento continuo de personajes y lugares. Todo se mueve a través de la confusión y del enredo. El protagonista es un tipo duro, un reflejo de las estrictas condiciones laborales que se desenvuelven en entornos empresariales de gran dimensión.
La película tiene una cuidada fotografía, sobre todo en exteriores, donde se capta el halo del frío en todas sus formas. Se sirve de su recorrido territorial para construir a cada uno de los personajes, personajes que no despegan hasta el final del relato. Durante parte del filme uno cree estar delante de una parodia de payasos y embajadores, hasta que ve el trasfondo de las relaciones entre ellos, recurriendo a la lágrima, pero efectuando un marco reconocible para el espectador universal. Todo resulta entrañable al final, la llegada del hijo perdido al pueblo de su madre, la desterritorialización marcada por la abuela, el escorzo de los habitantes de tan insólito lugar... Mientras la empresa matriz abandona a su empleado, a su suerte, financiándole un camino sin salida, pero como suele suceder en todos estos filmes de aventura, todo lo inhóspito se vuelve amigable, gracias al 'cognoscere ipsum'.
Es un filme contemporáneo en forma y contenido, es la base humana y personal de un alto porcentaje de la población. Consigue la redefinición de los males humanos: la desazón familiar, la pérdida de valores, los sueños apagados... Pero hay vida más allá de la efigie principal. La cónsul hebrea en territorio rumano es todo un caso, un personaje que roza el esperpento, una mujer de armas tomar que replica el porque de la diplomacia occidental en territorio ajeno.Por esa misma senda pulula un insufrible periodista, vestido a lo 'Davy Crockett'. Saca lo peor de la morbosa prensa sensacionalista, además de ser el catalizador del relato, gracias a su reportaje interesado sobre el caso de 'Yulia'. Un tipo que parece sobrar por partes y que parece no entender las rutinas profesionales del oficio, un personaje 'hostiable' en toda regla; pero de ello ya se encarga el hijo de Yulia, el personaje que más crece durante la historia. Hago constar en acta que para ser un niño mendigo aparece caracterizado como un antiheroe underground, muy idealizado por el relato del niño rebelde. Al escoger un contexto tan adverso, podrían haberse tomado la molestia de rompernos un tópico.
Así Eran Riklis nos deja un relato sin demasiadas metáforas, un camino de sentimiento encontrado que merece la pena. No queremos encontrar aquí una obra maestra, solo pretendemos tener una muestra de la cotidianeidad con emoción bien llevada.
Decir a modo de añadido que la cinta está inspirada en el libro 'Los limoneros' de Abraham B.Yehoshua. Además no podemos olvidar una pincelada sobre la banda sonora, delicada y muy bien adaptada a los momentos, obra de Cyril Morin.
Ciertamente recomendable para dejar de lado prejuicios y presunciones sionistas.
7/10
Periodismo carente de ética, un ídolo frustrado.
Mark Ivanir, tipo malo, pero con corazón de chapa.
Muchas veces uno se plantea cuestiones sobre la durabilidad de las cosas. Tendemos a llevar a cabo apreciaciones temporales contradictorias, contando los segundos como si fuesen balas, y dejando para otras ocasiones los días como medida temporal básica.
En todo este juego de agujas toma partido la cuestión material. Tengo la tendencia destructiva de reventar aparatos. Lo cierto es que puedo resultar un manazas pero me pone de mala sangre la tendencia empresarial para hacer aparatos condenados a la rotura. Pero parece que esta mantenida situación se ha apoderado de todos los ámbitos.
Atónito uno descubre que un tal 'MTV Beach Festival' acaba a palos. Todo por no poder entrar en un macrofestival de música de dudosa calidad. La 'playa de Madrid' no resistió la graduación enfurecida de sus seguidores. A esto debemos añadirle un triunfo personal para el encargado de poner nombre a las operaciones policiales: Operación Pokemon. Por último recalcar el hecho de que la gente que pide pan también pide circo, para caso la última edición del San Froilán lucense, donde se pide un Julio Iglesias.
El otro día nos centrábamos en la actualidad política, lo hacíamos a través de los comicios más importantes que nos esperan. Pero hojeando los titulares más menudos, pude comprobar que había unas curiosas elecciones, que pese a pasar desapercibidas para muchos, culturalmente son harto interesantes.
Todo parecía una fiesta democrática. Los liberales habían perdido el poder que retornaba a la opción soberanista. Pero hubo individuos que no se lo tomaron con esta filosofía. Durante el discurso de la candidata del Parti Québecois (PQ), Pauline Marois, un hombre que rondaba los cincuenta años, irrumpió en la fiesta independentista y abrió fuego matando a una persona y dejando herida a ora. Antes de llevar a cabo esta acción, se encontraba fuera del recinto prendiendo fuego al edificio donde se desarrollaba el mitin.
Pese a lo trágico del acontecimiento, lo cierto es que el Québec es un territorio de eterno confrontamiento. Después de más de cuatro siglos de historia continúa siendo un territorio disputado en términos de soberanía linguística y nacional. Puede presumir de ser el último territorio francófono de norteamerica, fundado en el 1608 por Samuel de Champlain. Bajo dominio británico, conseguido después del fin de la soberanía francesa, el Parlamento Británico redacta la Quebec Act, donde se reconoce la oficialidad de la lengua francesa. Esto sucede en 1774, mientras los rebeldes estadounidenses amenazaban el poder de la corona en territorio 'yankee'.
Durante siglos, se vuelve un territorio de importancia capital para el desenvolvimiento de lo que será la futura Canadá, estado que no toma diferencias propias hasta 1982 cuando Gran Bretaña le concede un estatuto autónomo total. Este año se ve reconocido como la independencia del arce en toda regla. Pero antes de esta fecha ya existía un portentoso nacionalismo 'quebecoise'. En los 60, trabajadores e intelectuales se reunieron bajo en signo del Partido Quebecois, liderado por René Lévesque. Este reunía no solo a personas de los estratos comentados, también acogía en su seno a ex-militantes de Partido Liberal. Entre ambas formaciones se disputan el gobierno de la región hasta nuestros días. Una región que no puede constituirse como nación al no alcanzar la opción independentista el porcentaje requerido. En una ambigua consulta anterior, tan solo un punto porcentual separó a los soberanistas de su sueño político. Hablamos de los 60 como un período mezcla de convulsión y paz. Se conoce a esta década como la época de la 'revolución tranquila', cuando el gobierno conservador de Maurice Duplessis y su 'Unión Nacional' acaban por caer. El año 63 marca un antes y un después en la historia del territorio francófono. Aparece el Frente de Liberación de Quebec, un grupo armado que deja más de doscientas bombas colocadas. Dueño de una cronología bastante intensa, que le lleva a la desaparición en el año 1971. El gobierno situado en Ottawa no duda en poner en estado de sitio a este mediano territori provinciano. Las crisis entre el centralismo y el provincialismo se hacen más agudas.
Finalmente, las aspiraciones del 'Quebec' moderno encuentran espacio con el triunfo de la opción quebequista en las elecciones provinciales de 1976. En este año se plantean a través de un modelo socialdemócrata unha ley lingüística que reconocía los derechos de los francófonos, además se prometía la convocatoria de un referéndum en favor de la independencia. Este llega en el 1980, suponiendo un punto de inflexión en la historia territorial de Quebec. El 'OUI' obtiene tan solo el 40% de los votos y esto es aprovechado hábilmente por el Premier canadiense Trudeau, incluyen en la Constitución las aspiraciones quebequesas más moderadas, contentando a parte de los seguidores soberanistas y controlando a las masas patriotas canadienses. Pero las consideraciones inglesas en el proceso, no olvidemos que los límites de la patria norteña estaban en manos de la corona; hicieron que las contiendas reformistas anteriores asumidas por el Partido Quebecois quedarán en saco roto. Logicamente, dos independencias encadenadas supondrían un proceso de una dimensión nunca vista. El Quebec renuncia a esta trama federalista y aún hoy todo el quebequismo, incluso el moderado se niega a subscribir una carta que admiten como suicidio político.
Dicho esto cabe sacar la cabeza en el proceso acontecido en este territorio tan peculiar. De siempre muchos canadienses han definido a su orgullo nacional como descastado debido a la inconsistencia fronteriza del territorio. Está claro que abajo está el amigo estadounidense marca bien sus límites pero arriba el país no acaba en ningún punto. Esta postura física afirma al canadiense medio como un relevante candidato a la indecisión. A esto hay que añadir que pese a formar parte del llamado primer mundo, es un país que ha llevado colgando la etiqueta de colonia durante mucho más tiempo que cualquier otro socioeconómicamente similar. Dentro de esta disyuntiva entre el Estado nación moderno y otras formas de aspiración, viene siempre a la tribuna mediática el opio de violencia y la desazón. Siempre nos preguntamos, habiendo vivido movimientos políticos tan duros de cerca, como se deben articular las maneras de procesos históricos tan relevantes como los de independencia.
En términos de bienestar las naciones modernas, que otrora habían deslumbrado al mundo con su crecimiento, están en absoluta crisis económica y de valores. Se han vuelto a replantear los valores de la unidad y sobre todo la redistribución de los modelos de gestión. El ejemplo 'quebecoise' es una manera muy peculiar de entender estos movimientos tan convulsos. Seguramente no exista un 3er 'referendum', ya que los modos de manifestación política anteriores están muertos, ahora hemos de saber como avanzan ciertos territorios unidos o desunidos en la carrera por la supervivencia. Además no olvidemos que Estados Unidos, absorbe el 80% de las exportacions de Quebec, y a este no le gustan las aventuras soberanistas.
Desde este espacio nos gusta fomentar la historia y la reflexión y nos permitimos el lujo de dejar caer notas para su observación. No olvidemos que Quebec fue primero colonia francesa y que cuando los británicos llegaron allá en 1760 existía una sociedad sólidamente arraigada alrededor del idioma y la religión católica. Los quebequeses han sido un pueblo rebelde, en lo tranquilo y el lo divino, y muestra de ello fue la negativa de sus jóvenes a combatir en el frente durante la 2ª Guerra Mundial bajo la bandera de las tropas británicas.
Todo esto quiere afirmar que la complejidad política es un rasgo histórico que debemos respetar, caer en el maniqueísmo de las formas actuales de lo objetivo-subjetivo, solo genera miedo y rencor. Superando con la convivencia estas diferencias podremos saber qué pasaría realmente si la soberanía estuviese ejercida en términos de igualdad.