Mostrando entradas con la etiqueta crítica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta crítica. Mostrar todas las entradas

martes, 16 de octubre de 2012

El cálido amor del enchufe. (Versión del HULA)

Damas y caballeros, hoy explicaremos el origen de uno de los fenómenos más practicados en el contexto social actual, el maravilloso mundo del:

Viñeta del siempre genial Pepe Mansilla.

ENCHUFISMO: O CÓMO OBTENER TU TRABAJO CON POCAS LUCES Y MUCHA CHISPA.
 Seguramente en no pocas ocasiones te habrán enseñado a configurar un 'Currículum', en otras te habrán hablado de aconsejadas prácticas de coaching proactivo, o algo así, para convencer a sesudos entrevistadores. Pero el porque nadie la sabe. Pasan los años, pasan las generaciones, y llamarse 'Pérez de cuál' o ser 'Amigo de Antoñito Timosol', es muchísimo más útil que sacarse el First Certificate en una Isla del Pacífico Oriental. 

Lo que hoy les voy a contar está basado en hechos reales, hechos que con probabilidad vuelvan a repetirse después de este período que se conoce como 'Paz Armada', o 'beneficencia electoralista'. 

Corría el año 2012 en un lugar de cuyo nombre si me quiero acordar, llamábanle Lugo a tan ignominioso lugar. Allá, donde reinaba la tranquilidad, un día cierto hombre decidió montar un Hospital. El anterior se hallaba en la semirruina, los servicios no estaban garantizados y posiblemente hubiese corrido la misma suerte que su homónimo arquitectónico:


El Hospital de Valdecilla en Santander sufrió un derrumbe en el '99 ocasionando 4 muertos.

Las crónicas así lo contaban:

Por el momento no se han determinado las causas del accidente. El presidente ejecutivo del Insalud, Alberto Núñez Feijoo, que viajó a Santander con el ministro de Sanidad, José Manuel Romay Beccaría, aludió como posible causa del desplome a los fuertes vientos -que llegaron en algunos momentos a los105 kilómetros por hora- y a la lluvia, 30 litros por metro cuadrado. En todo caso, el Ministerio abrirá una investigación sobre lo sucedido y acometerá de inmediato la reparaciones.
La noticia de una nueva edificación no parecía mala para el pueblo lucense, que clamaba desde hace años nuevos servicios. Así el conocido como 'Xeral' pasó a ser historia y nació el nuevo 'HULA', Hospital Universitario Lucus Augusti, casi llamado 'CHULA', pero parece que lo de complejo se quitó del nombre para atribuírsele a un proyecto que todavía en la actualidad está inacabado. 
A día de hoy nos seguimos preguntando donde se ubica la llamada 'Unidad de Radioterapia', o porque ciertos servicios y camas se encuentran sumidos en la absoluta inactividad. Pero el caso no acaba aquí, retomando el aspecto primero de esta crónica hemos de hablar de una nueva especie surgida del desfalco y la desconsideración laboral. 
Al defensor de lo público no le faltarán apoyos, al defensor de lo público filtrado, yo mismo seré quien le ponga una cerilla en el dedo por cometer semejante desfalco hacia el trabajador. 
El caso que os quiero contar tiene otros protagonistas, que bien podrían haber sido sacados de una novela de Mario Puzzo. En el complejo verdadero de la sanidad lucense, otros actores jugaron sus cartas. Resulta que la situación de la mudanza de un hospital a otro no fue del todo pacífica. Además de los antiguos trabajadores del Hospital Xeral-Calde, se unieron al tren del cambio, los trabajadores del privado Hospital de San José. Este había concentrado una serie de servicios, afianzados para mantener a un elenco de personas que habían entrado bajo el táctil método de 'a dedo'. Ya en tiempos de Paco de Ferrol, uno podía meterse en aguas de triunfo, con el simple hecho de ser familiar o allegado de los primigenios de esta factoría eléctrica. La tradición del 'amiguismo' fue heredada generación tras generación hasta los tiempos del ahora, pasando por gobiernos de todos los colores, la alineación titular de los 'sanjosinos' siguió sin modificaciones, siendo mantenida durante todo este tiempo por el oficio de la Ilma. Deputación de Lugo. 
Por las crónicas mediáticas, es bien sabido, que la sanidad está sufriendo un recorte imparable. Este se manifiesta en los servicios y en el personal, que ve como sus condiciones laborales merman día a día. Pero parece que en esta 'tierra quemada' algunos han sabido sacar provecho. 
Con el cambio de emplazamiento, los señoritos y señoritas josefinos lograron acceder a los mejores puestos, aquellos de recomendación interna, solo con el poder de la palabra y la cara dura que los caracteriza. A esto hay que unirle, que en su calidad de funcionarios de vaya usted a saber qué, siguen cobrando los 'pluses' de productividad como en la época de bonanza. Si alguien encuentra explicación a la situación siguiente, por favor, remítame un comentario rapidamente y me aplicaré el cuento.
Resulta ser que si uno es enfermero, con 20 años de antigüedad, en rango de disciplina acordada; verá mermado su período vacacional en los próximos meses, pasando de gozar de un mes a veinte días; reducirá todo lo alcanzado durante sus trienios anteriores y en navidad, pues en navidad a comer al pueblo, que las pagas son mérito de otros.
Si por el contrario es uno de los afortunados increíbles que vive bajo el antiguo régimen gozará de las mismas condiciones que antes, tendrá valor a protestar si le tocan un pelo, porque en la corrupción no hay líderes, solo unión para que nada quede destapado. Además podrá derrapar por los pasillos, beberse todas las coca-colas de la máquina; ya que el trabajo asignado será de una carga igual o superior a la de la digestión. 
Mientras tanto el silencio político y sindical, verá de donde viene el cable del enchufe. No llamará al electricista, intentará arreglarlo, se comerá un calambrazo y pensará que habrá sido culpa del sistema. Ese maldito sistema al que cada vez se le funden más los plomos.
Creo que esto se veía venir, lo peor no es eso, lo peor es que se volverá a ver muy de cerca, tanto que quede desenfocado y uno pensará que es miope perdido.
Y les prometo que de todo esto, solo se la superficie, otros conocen la piel y el contenido, pero no quieren quitar la cobertura, no vaya ser que caigan unas gotas y puedan chupar.


miércoles, 3 de octubre de 2012

El viaje del director de recursos humanos (2011)

Hoy tenemos un gran motivo para recuperar en este espacio el apartado cinematográfico. El incidente que se desencadena este texto debemos encontrarlo en la 'XXXIV Semana Internacional de Cine de Autor' celebrada en la ciudad que me mima y me acoge: Lugo. 

Se hace necesario entonces hablar de este evento. Culturalmente la sociedad está completamente apalancada, respondiendo solo a los designios del papel moneda, sacar adelante este tipo de proyectos se hace sumamente dificultoso. A esto hay que añadirle que nos encontramos delante de una muestra atrevida, lanzada hacia la defensa del concepto de 'autor', tan problemático para un público semianalfabeto en cinematografía. Estos valientes confrontan además el duro trabajo de exhibir y distribuir cine en Lugo, territorio pequeño donde los haya. El mérito de todas estas acciones recae el el Grupo Fotocinematográfico Fonmiñá, con base establecida en la ciudad amurallada, que lleva desde los años 70 activo en estas andanzas. Toman su nombre de uno de los enclaves más maravillosos de nuestra tierra galaica, Fonmiñá; allá donde se sitúa la aparición del Río Miño después de su nacimiento en el Pedregal de Irimia.

Lo cierto es que el equipo liderado por Xulio Xiz ha puesto toda la carne en el asador, auna sabiendas de que los tiempos no están para muchas comilonas. Por motivos laborales, solo tuve la oportunidad de asistir a las sesiones que se proyectaban el sábado, y como quien no quiere la cosa me vi envuelto en un ritual de iniciación a la cinematografía hebraica, justamente un 'sabbat', el apreciado día del descanso según la tradición judía.

El título elegido para cerrar la Sección: 'O mellor do ano' fue: El viaje del director de recursos humanos. Con casi media entrada en el vetusto Auditorio Gustavo Freire de la capital lucense, me dispuse a contemplar un filme al que acudía no sin cierta preocupación, partida por prejuicios que a continuación explicaré. El estado territorial e histórico de Israel es una traba psíquica que impide afrontar con ligereza cualquier producto audiovisual de su autoría. Uno piensa en las crónicas mediáticas palestinas, en las narraciones del Holocausto, y se le pone la piel de punta por partida doble. Pero la cultura va mucho más allá, trasciende los límites de la moral y la política y nos deja espacio para la imaginación, venga de donde venga.

Como argumento el filme cuenta lo siguiente:


El director de recursos humanos de la mayor panadería de Jerusalén tiene problemas. Se ha separado de su esposa, se ha distanciado de su hija y está atrapado en un trabajo que odia.  
Cuando una empleada extranjera de la panadería muere en un atentado suicida, un diario local acusa a la empresa de falta de humanidad e indiferencia. Se descubre que nadie en la panadería se había dado cuenta de la ausencia de la mujer. La dueña de la panadería manda al director de recursos humanos a una misión para enderezar la imagen de la empresa.  

Así empieza un largo periplo desde las místicas calles de Jerusalén como punto de partida hasta las heladas carreteras de Rumanía en busca del pueblo de Yulia, una mujer a la que no conocía, pero a la que empieza a admirar. 
Encabezando un extraño grupo compuesto por el rebelde hijo de la fallecida, un periodista latoso que “cubre” el viaje, una cónsul muy peculiar, un viejo conductor y un ataúd, redescubre algo de la humanidad que había perdido y el gusto por los “recursos humanos”. 


El antihéroe rumano con su padre, en relación poco afectiva.
La historia discurre a través de temas como son la interferencia territorial entre naciones, discutiendo el papel que desempeña Israel como bandera occidental asentada en territorio oriental. Este debate tiene como contexto Rumanía, al tratarse esta de una coproducción rumano-israelita, una aventura bastante peculiar. Nos encontramos delante de una narración que se aproxima a la 'road-movie' con un movimiento continuo de personajes y lugares. Todo se mueve a través de la confusión y del enredo. El protagonista es un tipo duro, un reflejo de las estrictas condiciones laborales que se desenvuelven en entornos empresariales de gran dimensión.

La película tiene una cuidada fotografía, sobre todo en exteriores, donde se capta el halo del frío en todas sus formas. Se sirve de su recorrido territorial para construir a cada uno de los personajes, personajes que no despegan hasta el final del relato. Durante parte del filme uno cree estar delante de una parodia de payasos y embajadores, hasta que ve el trasfondo de las relaciones entre ellos, recurriendo a la lágrima, pero efectuando un marco reconocible para el espectador universal. Todo resulta entrañable al final, la llegada del hijo perdido al pueblo de su madre, la desterritorialización marcada por la abuela, el escorzo de los habitantes de tan insólito lugar... Mientras la empresa matriz abandona a su empleado, a su suerte, financiándole un camino sin salida, pero como suele suceder en todos estos filmes de aventura, todo lo inhóspito se vuelve amigable, gracias al 'cognoscere ipsum'.




Es un filme contemporáneo en forma y contenido, es la base humana y personal de un alto porcentaje de la población. Consigue la redefinición de los males humanos: la desazón familiar, la pérdida de valores, los sueños apagados... Pero hay vida más allá de la efigie principal. La cónsul hebrea en territorio rumano es todo un caso, un personaje que roza el esperpento, una mujer de armas tomar que replica el porque de la diplomacia occidental en territorio ajeno.Por esa misma senda pulula un insufrible periodista, vestido a lo 'Davy Crockett'. Saca lo peor de la morbosa prensa sensacionalista, además de ser el catalizador del relato, gracias a su reportaje interesado sobre el caso de 'Yulia'. Un tipo que parece sobrar por partes y que parece no entender las rutinas profesionales del oficio, un personaje 'hostiable' en toda regla; pero de ello ya se encarga el hijo de Yulia, el personaje que más crece durante la historia. Hago constar en acta que para ser un niño mendigo aparece caracterizado como un antiheroe underground, muy idealizado por el relato del niño rebelde. Al escoger un contexto tan adverso, podrían haberse tomado la molestia de rompernos un tópico.

Así Eran Riklis nos deja un relato sin demasiadas metáforas, un camino de sentimiento encontrado que merece la pena. No queremos encontrar aquí una obra maestra, solo pretendemos tener una muestra de la cotidianeidad con emoción bien llevada.

Decir a modo de añadido que la cinta está inspirada en el libro 'Los limoneros' de Abraham B.Yehoshua. Además no podemos olvidar una pincelada sobre la banda sonora, delicada y muy bien adaptada a los momentos, obra de Cyril Morin.

Ciertamente recomendable para dejar de lado prejuicios y presunciones sionistas.

7/10



Periodismo carente de ética, un ídolo frustrado.

Mark Ivanir, tipo malo, pero con corazón de chapa.

miércoles, 22 de agosto de 2012

Le Skylab (2011)

Lo prometido es deuda y desde este minuto en adelante me dispongo a suministrar una opinión formal sobre el título: 'La Skylab', que ayer presentaba con cierto apuro, yéndome por las ramas como acostumbro. Se supone que eso es rutina animal, algo parecido a lo que hacían nuestros descendientes.

Antes de nada, datos, esas marcas temporales que nos permiten identificar nuestro objeto de reflexión. 

Ficha técnica, cortesía de la web más seguida en temas cinematográficos: Filmaffinity

TÍTULO ORIGINALLe Skylab
AÑO 2011
DURACIÓN 91 min.
PAÍS
DIRECTORJulie Delpy
GUIÓNJulie Delpy
MÚSICAVarios
FOTOGRAFÍALubomir Bakchev
REPARTOLou ÁlvarezJulie DelpyEric ElmosninoAure AtikaNoémie LvovskyBernardette Lafont,Emmanuelle RivaVincent LacosteMarc RuchmannSophie QuintonValérie Bonneton,Denis MenochetJean-Louis Coullo'chMichelle GoddetLuc BernardCandide SánchezKarin ViardNoah Huntley
PRODUCTORAThe Film
PREMIOS2011: Festival de San Sebastián: Premio Especial del Jurado
GÉNEROComedia | FamiliaAños 70
SINOPSISDurante un viaje con su marido y sus hijos, Albertine recuerda el viaje que hizo a Bretaña, cuando tenía diez años, para asistir a la celebración del cumpleaños de su abuela en casa de su tía Suzette. El skylab, la primera estación espacial americana, fuente de fantasía para los más jóvenes de la familia, se convierte en una obsesión para Anna, la madre de Albertine, una mujer neurótica que se siente aterrorizada ante la posibilidad de que el satélite se estrelle en la costa oeste de Francia. (FILMAFFINITY)

Con esto hemos situado los parámetros básicos, además gracias a los vínculos podremos visitar las fichas de los actores y sus correspondientes títulos realizados. 

Empezaremos por situar en contexto al objeto que da título a esta pieza. Para ello resumiremos brevemente la historia del 'Skylab'. Este forma parte de la apasionante carrera espacial que se llevó a cabo durante la Guerra Fría que enfrentó al bloque capitalista con el socialista. El objeto sí identificado orbitó alrededor de nuestro planeta en el período que va desde el 1973 hasta el 1979. Esta estación, pues así debemos denominarla; fue en misión no tripulada. Exacto, al libre albedrío, en forma de control remoto. Como todo invento que contacta con el espacio anterior, tuvo ciertos inconvenientes en su despegue. Nada más entrar en órbita sufrió graves daños, dejando atrás el escudo solar y antitemeoritos que poseía. La misión, aunque en cueros, continúo con su implosión. Debido a estas dificultades su trayecto estuvo gravemente condicionado. Sufrió un grave déficit energético y los calores se le subían por todos los circuitos. Con este panorama la aventura no prometía grandes éxitos. Con esta inquietud juega el filme francés, aunque esta inestabilidad es un mero subtexto. Lo que realmente tiembla en el retrato familiar de Julie Delpy es la propia estructura familiar.

Fotomontaje del Skylab, decimos esto por la entereza que presenta


Precisamente la familia es el núcleo central de la película francesa. Una unidad personal larga, muy larga, con tíos, primos, hermanos, cuñados... un auténtico retrato coral de su época. Esto proporciona una rica visión de contrastes, reforzando las contraposiciones entre todos los miembros. Aún así la trama parte de una pequeña tríada que se integra en el enorme núcleo familiar. Como comprenderás no he podido retener la retahíla de nombres franchutes que componen este reparto. Realmente es lo de menos, ya que funcionan en base a personajes-tipo, reflejo de la sociedad francesa de la época. De este modo tenemos a dos componentes del 'mayo francés', componente masculino y femenino de ese trío principal. De la unión conyugal de ambos nace el trozo fundamental de la acción, su pequeña, interpretada por Lou Alvarez. Esta niñita de gafas, inocente, inquieta, miedosa, curiosa... recuerda mucho a la protagonista de 'Pequeña Miss Sunshine'. Se nota no solo en la interpretación, también lo comprobamos fisicamente, donde goza de un asombroso parecido. 

La cuestión es que estros tres son de naturaleza parisina, diferente al carácter más provinciano del público bretón, del que forma parte el resto de la familia. Precisamente en Bretaña es donde tiene lugar el encuentro familiar que se usa como pretexto para entender a las personas que pueblan este relato. La acción se desenvuelve casi integramente en el exterior de la casa de la matriarca de esta larga estirpe, la que por cierto está de aniversario, perfecta excusa para celebrar una comilona que durará varios días. Además de los personajes ya comentados, que vienen a configurar la parte izquierdosa de la familia, encontramos en el margen contrario a un veterano de la guerra de Argelia, nostálgico de las épocas de tiro, quien sufre graves trastornos mentales debido a la experiencia de la guerra. Dos visiones del conflicto bélico, bien armadas y satirizadas ambas. Una hipocritamente crítica, bohemia, con valores de la pequeña burguesía tintados de rojo pasión. De otro lado un asesino en potencia, por obligación, con graves problemas con el alcohol y con un apetito sexual que lleva a su mujer al delirio psíquico y personal. Para muestra un botón, cuando comenta al resto de féminas asistentes al banquete que su marido se 'lo hace' nada más y nada menos que 20 veces en una noche. Lo hace en una tertulia de las féminas, en esas largas sobremesas, mientras la parte masculina juega al fútbol, empapados en sudor.

A este circo humano se le unen el miembro más reputado de la familia, un medico interno; un vendedor de aspiradoras que a su vez sirven de asiento para el personal; la madre del trío calavera primero y un personaje que me ha llamado la atención de modo sobresaliente. Este es el tío-abuelo de la parentela presentada, otro veterano de guerra, en esta ocasión del Vietnam. Se presenta como un personaje con graves problemas psíquicos, tendiente al suicidio. Pero va mucho más allá, es el único desparejado, no necesita un complemento masculino o femenino y se adentra en la trama con unas punzantes intervenciones donde oscila entre lo lunático y lo crítico. Siento una empatía emocional tremenda y considero que ofrece un contrapunto necesario. 

Narrativamente la cinta no va muy allá. Encorchetada entre dos flashbacks, donde la pequeña del trío principal hace de protagonista; éstos sólo sirven para ejercer de marco. El argumento de la película es la propia comida familiar, como si fuera una nuestra. El objetivo fílmico es casi documental, con una tesis para cumplir, para recordarnos lo que somos  a través de lo que fuimos. No lo desprecio, es más se agradece la evasión de los finales forzados o abiertos. Tiende casi hacia el ensayo y lo mejor de todo, lo hace de modo ameno, usando el humor como arma de difusión.

Agradecemos filmes con los tiempos poco medidos, con muchos personajes, aunque no aporten más de lo necesario y sobre todo le debemos a este género, el de la 'dramedia', la capacidad para articular discursos sociales de consistencia. 

Recomendable en un alto porcentaje, sobre todo como ejercicio de introspección y relax. Puede que el falte maduración pero le sobra interés.