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miércoles, 22 de agosto de 2012

Le Skylab (2011)

Lo prometido es deuda y desde este minuto en adelante me dispongo a suministrar una opinión formal sobre el título: 'La Skylab', que ayer presentaba con cierto apuro, yéndome por las ramas como acostumbro. Se supone que eso es rutina animal, algo parecido a lo que hacían nuestros descendientes.

Antes de nada, datos, esas marcas temporales que nos permiten identificar nuestro objeto de reflexión. 

Ficha técnica, cortesía de la web más seguida en temas cinematográficos: Filmaffinity

TÍTULO ORIGINALLe Skylab
AÑO 2011
DURACIÓN 91 min.
PAÍS
DIRECTORJulie Delpy
GUIÓNJulie Delpy
MÚSICAVarios
FOTOGRAFÍALubomir Bakchev
REPARTOLou ÁlvarezJulie DelpyEric ElmosninoAure AtikaNoémie LvovskyBernardette Lafont,Emmanuelle RivaVincent LacosteMarc RuchmannSophie QuintonValérie Bonneton,Denis MenochetJean-Louis Coullo'chMichelle GoddetLuc BernardCandide SánchezKarin ViardNoah Huntley
PRODUCTORAThe Film
PREMIOS2011: Festival de San Sebastián: Premio Especial del Jurado
GÉNEROComedia | FamiliaAños 70
SINOPSISDurante un viaje con su marido y sus hijos, Albertine recuerda el viaje que hizo a Bretaña, cuando tenía diez años, para asistir a la celebración del cumpleaños de su abuela en casa de su tía Suzette. El skylab, la primera estación espacial americana, fuente de fantasía para los más jóvenes de la familia, se convierte en una obsesión para Anna, la madre de Albertine, una mujer neurótica que se siente aterrorizada ante la posibilidad de que el satélite se estrelle en la costa oeste de Francia. (FILMAFFINITY)

Con esto hemos situado los parámetros básicos, además gracias a los vínculos podremos visitar las fichas de los actores y sus correspondientes títulos realizados. 

Empezaremos por situar en contexto al objeto que da título a esta pieza. Para ello resumiremos brevemente la historia del 'Skylab'. Este forma parte de la apasionante carrera espacial que se llevó a cabo durante la Guerra Fría que enfrentó al bloque capitalista con el socialista. El objeto sí identificado orbitó alrededor de nuestro planeta en el período que va desde el 1973 hasta el 1979. Esta estación, pues así debemos denominarla; fue en misión no tripulada. Exacto, al libre albedrío, en forma de control remoto. Como todo invento que contacta con el espacio anterior, tuvo ciertos inconvenientes en su despegue. Nada más entrar en órbita sufrió graves daños, dejando atrás el escudo solar y antitemeoritos que poseía. La misión, aunque en cueros, continúo con su implosión. Debido a estas dificultades su trayecto estuvo gravemente condicionado. Sufrió un grave déficit energético y los calores se le subían por todos los circuitos. Con este panorama la aventura no prometía grandes éxitos. Con esta inquietud juega el filme francés, aunque esta inestabilidad es un mero subtexto. Lo que realmente tiembla en el retrato familiar de Julie Delpy es la propia estructura familiar.

Fotomontaje del Skylab, decimos esto por la entereza que presenta


Precisamente la familia es el núcleo central de la película francesa. Una unidad personal larga, muy larga, con tíos, primos, hermanos, cuñados... un auténtico retrato coral de su época. Esto proporciona una rica visión de contrastes, reforzando las contraposiciones entre todos los miembros. Aún así la trama parte de una pequeña tríada que se integra en el enorme núcleo familiar. Como comprenderás no he podido retener la retahíla de nombres franchutes que componen este reparto. Realmente es lo de menos, ya que funcionan en base a personajes-tipo, reflejo de la sociedad francesa de la época. De este modo tenemos a dos componentes del 'mayo francés', componente masculino y femenino de ese trío principal. De la unión conyugal de ambos nace el trozo fundamental de la acción, su pequeña, interpretada por Lou Alvarez. Esta niñita de gafas, inocente, inquieta, miedosa, curiosa... recuerda mucho a la protagonista de 'Pequeña Miss Sunshine'. Se nota no solo en la interpretación, también lo comprobamos fisicamente, donde goza de un asombroso parecido. 

La cuestión es que estros tres son de naturaleza parisina, diferente al carácter más provinciano del público bretón, del que forma parte el resto de la familia. Precisamente en Bretaña es donde tiene lugar el encuentro familiar que se usa como pretexto para entender a las personas que pueblan este relato. La acción se desenvuelve casi integramente en el exterior de la casa de la matriarca de esta larga estirpe, la que por cierto está de aniversario, perfecta excusa para celebrar una comilona que durará varios días. Además de los personajes ya comentados, que vienen a configurar la parte izquierdosa de la familia, encontramos en el margen contrario a un veterano de la guerra de Argelia, nostálgico de las épocas de tiro, quien sufre graves trastornos mentales debido a la experiencia de la guerra. Dos visiones del conflicto bélico, bien armadas y satirizadas ambas. Una hipocritamente crítica, bohemia, con valores de la pequeña burguesía tintados de rojo pasión. De otro lado un asesino en potencia, por obligación, con graves problemas con el alcohol y con un apetito sexual que lleva a su mujer al delirio psíquico y personal. Para muestra un botón, cuando comenta al resto de féminas asistentes al banquete que su marido se 'lo hace' nada más y nada menos que 20 veces en una noche. Lo hace en una tertulia de las féminas, en esas largas sobremesas, mientras la parte masculina juega al fútbol, empapados en sudor.

A este circo humano se le unen el miembro más reputado de la familia, un medico interno; un vendedor de aspiradoras que a su vez sirven de asiento para el personal; la madre del trío calavera primero y un personaje que me ha llamado la atención de modo sobresaliente. Este es el tío-abuelo de la parentela presentada, otro veterano de guerra, en esta ocasión del Vietnam. Se presenta como un personaje con graves problemas psíquicos, tendiente al suicidio. Pero va mucho más allá, es el único desparejado, no necesita un complemento masculino o femenino y se adentra en la trama con unas punzantes intervenciones donde oscila entre lo lunático y lo crítico. Siento una empatía emocional tremenda y considero que ofrece un contrapunto necesario. 

Narrativamente la cinta no va muy allá. Encorchetada entre dos flashbacks, donde la pequeña del trío principal hace de protagonista; éstos sólo sirven para ejercer de marco. El argumento de la película es la propia comida familiar, como si fuera una nuestra. El objetivo fílmico es casi documental, con una tesis para cumplir, para recordarnos lo que somos  a través de lo que fuimos. No lo desprecio, es más se agradece la evasión de los finales forzados o abiertos. Tiende casi hacia el ensayo y lo mejor de todo, lo hace de modo ameno, usando el humor como arma de difusión.

Agradecemos filmes con los tiempos poco medidos, con muchos personajes, aunque no aporten más de lo necesario y sobre todo le debemos a este género, el de la 'dramedia', la capacidad para articular discursos sociales de consistencia. 

Recomendable en un alto porcentaje, sobre todo como ejercicio de introspección y relax. Puede que el falte maduración pero le sobra interés. 




La elección: segundo estado.

Este blog siempre se caracterizará por el tono cultural. Aunque este sea presuntuoso, en ocasiones intentará ser demostrativo, tan solo para contemplar la importancia de una industria abandonada. La cultura puede ser un negocio y no por ello contaminarse. Toda forma de escalada económica tiene como objetivo suministrar un bien a la comunidad que lo demanda. En este caso el volumen de demanda es brutal, no olvidemos que después del tiempo reservado a actividades laborales -para quien tenga la suerte de ejercerlas- el ocio audiovisual, escrito y derivados ocupa nuestra vida. No hemos aprendido a valorar estas circunstancias y mucho menos ahora, cuando la oferta está terriblemente hiperdimensionada.  Tenemos que asumir a las industrias culturales como proyectos de difusión estatal, tan importantes como otros sectores productivos. Ahora es el tiempo de descubrir nuevos modelos, recuperar la tradición y que esta cohesione con la modernidad.

Sí, este medio siempre tendrá esa nota de sermón. A fin de cuentas, esta es una lucha abierta en contra de la inoperancia de ciertas instancias que permiten la destrucción de un patrimonio autorial propio. Pero no todo será discurso y panfletismo, también hay tiempo para la crítica constructiva y más descriptiva.

El otro día intentaba llevar a cabo una proclama a favor del cine europeo. Lo cierto es que este no está hecho de oro pero da para hablar largo y tendido. Todas las experiencias cinematográficas que aquí comentaré son propias. Este es un consejo que he recibido durante el transcurso de la carrera: esfuérzate por aprender pero escribe y transmite sobre lo que conozcas. Como ve, parte de la partida pública en la universidad está bien empleada. 

Refrescando la memoria de un post anterior, recordábamos que una de las decisiones más comprometidas que debe tomar el cinéfilo es escoger un filme familiar. Ofrecíamos las pautas del cine del viejo continente, por ser cercano y alejado de efectismos. Este sábado servidor se vio inmerso en encrucijada comentada. Esta fue resuelta de modo bastante satisfactorio. En otro tiempo podías cebar a tus acompañantes con palomitas y refresco, elegir un metraje corto y tirar millas. Con la crisis, los precios de las entradas y que todo el mundo quiere o se cuida, las cosas han cambiado. 

Dentro del amplo espectro continental la opción francesa suele ser la más light. Pese a que durante la historia cinematográfica el concepto auteur nos ha dejado piezas factura impecable, lo cierto es que también hemos tragado pedantería sazonada por un tubo. Pero de igual modo han sabido crear una industria relativamente fuerte, mejor dicho, han sabido crear una industria y no una maquinaria estatal de subvenciones. Lo cierto es que año he hecho tragar a mis progenitores bastante cine francés, creo que como nunca, pero repito que han desarrollado una sensibilidad hacia el mismo bastante inquietante.

Mi manía persecutoria sobre la indecisión hizo que llevara a cabo mi elección en el último momento. Pese revisar siempre los argumentos antes de salir de casa, al igual que las duraciones de cada cinta, siempre me entra un remordimiento cuando saco la billetera. 

Esta fue mi elección, mañana la crítica. Trailer con doblaje español, de ese tema hablaremos otro día.